Enfermedad, trastorno, confusión, abuso, atropello, ilegalidad… palabras que
definen o mejor dicho complementan una problemática social que está al alcance
de todos nosotros: La pornografía infantil y el abuso a menores.
¿Estamos suficiente concienciados de los problemas que
sufren los más desprotegidos? ¿Sabemos realmente lo que hacen nuestros hijos,
primos, sobrinos… con las nuevas tecnologías?
Estas son varias de las preguntas que intentamos descifrar
en el nuevo proyecto que estamos realizando un grupo de estudiante de
periodismo de la Universidad Complutense de Madrid. Para ello hemos contado con
el apoyo de varios especialistas:
Margarita García Marqués, psicóloga de la asociación ASPASI, el abogado
José Carlos Vázquez Fernández, un miembro del cuerpo de seguridad de la guardia
civil, un psiquiatra y hasta con dos afectados.
Antes de abordar este tema en profundidad y conocer a
fondo que opinan los expertos, recalcar que tras analizar varios estudios hemos
obtenido que:
- - Existen 372 millones de páginas pornográficas en la Web
- Hay 68 millones de búsquedas diarias de pornografía
- 4,5 millones es el promedio diario de e-mails pornográfico/usuario
- Que el promedio de la primera edad de exposición a contenidos pornográficos en Internet es de 11 años
- El 80% es el porcentaje del grupo de 15-17 años que tuvo múltiples exposiciones a contenidos de sexo explícito
- Un 90% es del grupo de 8-16 años que únicamente acceden a pornografía a través de Internet.
Tras estos datos nos preguntamos ¿ tratan los medios con
suficiente importancia este tema? ¿Hay una protección real y una justa condena
por parte del Estado? ¿son suficientes los medios de control existente?
Preguntas que intentaremos responder a lo largo del trabajo, pero sobre todo ¿Sabemos realmente lo que es la pornografía infantil y los abusos sexuales?
¿Qué son los abusos sexuales?
Son actitudes y comportamientos que realiza una persona sobre otra, sin su consentimiento o conocimiento y para su propia satisfacción sexual.
Va desde
la amenaza al engaño, la seducción y/o confusión. Podemos hablar de abuso siempre que el otro no quiera o sea engañado, (incluso dentro de la pareja). Es un acto que pretende dominar, poseer, cosificar a la persona a través de la sexualidad.
Va desde
la amenaza al engaño, la seducción y/o confusión. Podemos hablar de abuso siempre que el otro no quiera o sea engañado, (incluso dentro de la pareja). Es un acto que pretende dominar, poseer, cosificar a la persona a través de la sexualidad.
La pornografía infantil es la representación por cualquier medio de un niño o niña, involucrado en actividades sexuales explicitas, reales o simuladas, o cualquier representación de las partes sexuales de un niño para propósitos sexuales principalmente.
Esto puede incluir fotos, videos, revistas, libros, películas.




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